Terror en español

Los niños... Esas criaturas adorables, capaces de hacernos sonreir y olvidar nuestras penas con un gesto o una simple sonrisa. Los niños... que con tanta facilidad nos hacen felices como se convierten en los seres más terroríficos que podamos imaginar cuando vienen acompañados de amigos imaginarios.Y es que... ¿Quién no ha tenido un amigo imaginario en su infancia? Un compañero de fatigas irreal que se convirtió por unos días, unos meses o unos años en nuestro más fiel confidente. Si hasta Pablito Calvo, ejemplo de bondad y de buenos valores, tenía a su inseparable "Manué" como compañero de andanzas en Marcelino, Pan y Vino.

Sin embargo, a diferencia de la película de Ladislao Vadja, los amigos imaginarios de El Orfanato, no traen tan buenas intenciones.El Orfanato es ante todo una película clásica de fantasmas. Parece mentira que detrás de este estupendo trabajo, más propio de la época madura de un cineasta, están Sergio Sanchez y J.A. Bayona, guionista y director primerizos. Bayona ha rodado de forma magistral y elegante, una historia que pese a lo propicia que podía ser para caer en innumerables clichés propios del género, atrapa al espectador arrastrándolo irremediablemente a su espectacular climax final.Puede que El Orfanato tarde en arrancar. Su primera mitad, pese a sus buenas intenciones y que sirve para sentar las bases para lo que se avecina, se alarga innecesariamente y no es hasta el momento de la llegada de los parapsicólogos a la casa, cuando la película comienza a funcionar como una máquina engrasada perfectamente, llegando a un final, tan maravilloso, como irónico y desazonador.

El Orfanato tiene escenas gloriosas. La primera aparición de Tomás, los magníficos cinco minutos de Geraldine Chaplin, o Belén Rueda jugando al "1,2,3..." tardarán tiempo en olvidársele al espectador. Además, la magnífica fotografía y los escenarios, sólo posible en los incomparables paisajes del norte de España, engrandecen el conjunto de la películaY por último está ella... Belén Rueda, que solapa todo lo demás. Y no es que Belén Rueda funcione bien en la película... es que ELLA ES LA PELÍCULA. Resulta imposible imaginar a otra actriz en el papel de Laura (tiene el Goya prácticamente asegurado) y su impresionante trabajo es su mejor carta de presentación ante todos aquellos, que todavía la siguen viendo como una actriz de televisión.
Lo Mejor: Wendy... digo, Belén Rueda.
Lo Peor: Tarda demasiado en arrancar.


















